Me pones fatal, estoy en el trabajo y me dejas con el pantalón apresado, deseando salir de su encierro de tela y encerrarse en un claustro de pura carne caliente como la tuya, quedar abrigado así, sintiéndose embadurnar, como fluyen hacia él, los deseos, las ansias de esa carne deseosa, que le devoran a mordiscos placenteros, sintiéndolo en su interior, le aguijonea, le aprieta , le oprime en un abrazo amoroso, lánguido y sabroso, que le deja humedad, sensación de plenitud, llena, inmensa y opípara comida de gozo y sublime ansiedad, cubierta en su dominio, por el hambre desvalido, que él le hace desear. Así se abre en silencio, se muestra tal cual, para que arremeta todo, con fuego , sin ninguna piedad, que le derrame certero, esa esencia que es de esperar, fluir, brotar, gemir, llorar, flotar en el cielo de la gran felicidad, felicidad de sosiego, felicidad del amar, sentir en tus labios la pasión abrasar, los de arriba y los de abajo, quemándote sin cesar. Eso es levitar, en el aire del deseo, en el espacio sin par, suspendida en el orgasmo, saliéndote a raudal, los gemidos, los anhelos, lo de dentro, lo vital, y afloras de tus abrazos, la suerte de impregnar, de tu jugo, mi debajo, inhiesto como está. Sudoroso, obsesivo, destrozándote de verdad, ansiosa de sentirlo, alrededor recorrer, después de haberte querido el líquido expeler. Raudo caliente y en silencio, seguido de un beso fiel, crisparse mis facciones, al sentirte a ti correr, explosión de megatones, chorros por doquier. Lo notas en tu vientre, como te quema al caer, así lo aprietas ardiente, sin quererlo deshacer, el abrazo que me tienes, te hace enloquecer, sientes que se engrandece, que te abre, hasta después notas, mi miembro elevarse, mas si cabe pues y te ensarta sin dilación. Contenida serenata, que deja que se derrame su singular sinfonía, de gozo y alegrías, que te eriza la piel. Y así te sientes querida, adormecida tal vez, en brazos del ser amante que te suspende los pies, sobre sus hombros fornidos, ofreciéndote su ser. Clavado, así tenido, sueño de ti de una vez, te dejas llevar al gozo, con su gemido a la vez, gritos, espasmos y chillidos, aprietes y dedos garfios, que aprisionan la piel, en un intenso tensado, juntos los dos otra vez, sientes el fluir del canto de mi miembro, en tu ser y yo el dulce grito de tu cuerpo otra vez. Llevas gritando veces, ni las cuento ni lo sé, pero muchos ya son ellos, en los que vi tu placer.
Espero haber expresado lo que he vivido, al tus fotos ver, si estuviera al lado, te destrozo, lo sé. El ansia y la locura, el deseo y el querer, el sueño y lo prohibido, el poderte tener. Así me has pasado, la locura de sentir desde kilómetros alejado. El sueño que no espere, llegar en un orgasmo apagado, aquí sin poderme mover, no sé si me lo sentiste, pero me hiciste correr, al hablarte lo que hacia lo viví todo a la vez, y ese sueño relatado, fluyó real como ves.
