¡Ay mi vida! estoy muy triste y melancólica porque te extraño. No sé cómo he podido dejar de hablar contigo, pero lo he hecho, con el dolor de mi corazón y de todo mi cuerpo. No hay un hueso, por pequeño que sea que no esté involucrado en el amor que te tengo.
He pensado tantas cosas y quiero una definición, necesito probar si lo que me dicen es verdad. Si tu amor es fuerte y verdadero como el mío, me buscarás, hallarás la forma de llamarme y yo estaré feliz, volaré por los aires gritando_ ¡¡¡¡Él me amaaaaaaaaaaaaaa!!!!
Mientras tanto, rezaré para que el Poder Más Grande me conceda este loco anhelo.
Tuya siempre,
Penélope