sábado, 31 de mayo de 2008

El Regreso

...Sabrás que siempre sentiré lo que sientes, que siempre viviré, lo que fluye en ti, así sé cuando sientes el palpitar de tu cuerpo llamando, el desvarío de tu fuego quemándome y la sensación de vagar por un mar de nubes después de estar conmigo. Así me siento yo, quemándome el interior cuando fluyo en ti.Mis gritos son la prueba del fuego y la brasa que arde estando en ti,

Así me quemo, cada vez que te habito, así imagino el abrazo tormentoso de tus piernas abrazadas a mi, apretando con fuerza, para sentirme tenso y rocoso dentro de ti, cual efigie de mármol. Suave, pero ardiente, amoroso , pero con ímpetu, que te desborda el mar de tu océano, lamiendo las orillas de mi playa central. Acogida en mi regazo, recibiendo el oleaje estruendoso, de la bravía marea de tu ser, que impávida moja el rocoso mástil de mi barco navegante, que surca el interior de tu mar frondoso de arrecifes, exultantes de monólogos, gemidos de sirenas desmadejadas en frenético baile de dulzuras y espasmos libidinosos. Quejidos tormentosos de mares embravecidos, que suspiran por tener cada vez más fuertes los embates del oleaje fornido, sobre tus huecos perdidos en la orilla de tu vientre, a la vez abierto y herido. Chorreando las olas esas rocas punzantes y erguidas, dejándolas húmedas y empapadas del sabor del castigo, que ese oleaje trae contigo.

Así te puedo sentir, así me siento contigo, y yo te pregunto a ti, así conmigo lo has vivido?