Es la luna, es la noche que me llena de nostalgia,
pero el día es igual, veo rostros que no me dicen nada,
Busco ansiosa en la gente, las facciones, ese rostro que yo amo,
pero no está, no se ve, no aparece, no anda cerca por aquí.
¿Llegará el día en que pueda acariciar esas mejillas con mis manos?
¿Podré tocar ese cabello suave y dócil que corona la cúspide de su cuerpo?
¿Mis manos escalarán traviesas y locas por su escarpada montaña?
¿Podrá descender mi boca ansiosa y húmeda por sus laderas y quebradas?
No quiero poco, no quiero mezquindad , quiero abundancia,
quiero entrega , quiero locura, quiero amor, quiero lujuria.
Quiero amarlo como nunca se ha sabido, como no se tiene memoria,
quiero beberlo, morderlo, succionar hasta lo más profundo de su ser.
Quiero enredarme en la locura de amarlo con pasión y sin censura,
quiero que haga realidad las creaciones de su mente enamorada.
Quiero aprender y ceder, quiero sucumbir de una vez a sus encantos,
quiero nacer, quiero crecer, quiero vivir y morir de amor en sus brazos.
Quiero tocar, mirar, olfatear y saborear lo que tenga para mí,
quiero aprender en su escuela, el abecedario del amor.
Quiero recoger, unir, enlazar uno a uno sus gemidos de pasión
y tejer con ellos un manto que me cobije en las noches solitarias,
Como abeja, necesito beber con avidez
la dulzura del preciado néctar de su cuerpo,
que no haya pérdida, ni despilfarro de tan amorosa entrega,
recogiendo con mi cuerpo, una a una las ofrendas de su amor.
,
Quiero borrar el pasado de su archivo, de una sola plumada.
Sólo necesita dejarse amar, flotar y navegar en mis caricias,
escuchar mis palabras al oído, sentir mis manos , mis besos
y mi ternura, que lo impregnarán de amor hasta los huesos.
Quiero perderme en la jungla de sus besos y arrumacos,
esperar entre las sábanas, la pasión de mi hombre desatada,
Extasiada pedir a gritos más entrega, más amor, más frenesí,
hasta derretirme entera y quedar fundida en su cuerpo.
¡Hay Dios, qué grandes locuras haría, de tan enamorada!