Eres toda una forma de vida.
¿Qué hago contigo?
¿Cómo te boto?
Ya te volé de mi vida de un manotazo,
pero pedazos tuyos
quedaron diseminados por toda mi casa
y no logro terminar con ellos.
¡Ayúdame!
Quiero extraerte,
deseo hallarte malo,
quiero sentirte indigno de mi,
quiero verte egoísta y antipático,
quiero mirarte feo y no puedo.
Mi perdición es
sentirte mío todavía...
¡Ayúdame!
Deseo tenerte,
deseo adorarte,
necesito tocarte,
olfatear tu piel tostada,
hundir mis uñas en tu espalda,
pero solamente consigo
rasgar la tela de mi almohada
¡Ayúdame!
Mi piel te necesita,
mi pecho suspira hondamente,
mis pezones se yerguen,
todos mis vellos se erizan.
Mi sexo se contorsiona y se inunda,
estos ojos ven doble y nublado,
de sólo pensar en ti.
¡Ayúdame con mi cruz!
No me mientas,
ya sé la verdad:
No soy para ti
¡Sólo haz que lo entienda!