No pensaba en escribir, pero puede ser una forma de desahogarme de tanta pena y tanto dolor que tengo a causa de este amor tormentoso, con toques de amargura y un baño de dulzura que es el que tengo con Felipe.
No hay por donde empezar el relato en una situación y personas, que ya de tanto verse y escribirse resultan antiguas. Sufro por cuestiones que no veo, pero debo imaginar y las repercusiones son por cuestiones de semántica.
No me perdona que no IMAGINE que él no puede contestarme. Debería SUPONER que las condiciones en su casa no le permiten escribir aquel día que me había dicho que IBA A ESTAR SOLO.
Yo NO PUEDO pensar por él, menos aún cuando él no da la versión de los hechos.
"Pensar", en este caso equivale a "Imaginar" o "Creer que..." en una situación donde él debió presentarse, hablar, llegar o excusarse.
Hay que amarlo SIN PEDIRLE explicaciones. Hay que SUPONER o CREER que él ama (porque nunca dirá las palabras "Te amo")
Él tiene que irse... Y SE VA!! no posterga nada como hacemos nosotras las mujeres.
Él tiene una forma de pensar, y NO LA CAMBIA (aunque diga que si le argumentan y lo convencen él puede cambiar de postura) Lamentablemente, no ha nacido ese ser que LOGRE demostrarle que está equivocado.
A pesar de todo lo anterior, de saber todos esos bemoles y mucho más, lo amo. Me gusta tanto que quisiera torturarme con él por toda una eternidad, pero veo que ya decidió abstenerse de mi compañía y de todo lo que eso significa. Mi pajarito tiene plumas y aprendió a volar solo. Es ahora un ser autosuficiente y no me necesita más.
Con el dolor de mi corazón, debo dejar que vuele a su destino y desearle que en el viaje no se lastime nuevamente, porque yo no estaré para curarlo.