jueves, 22 de diciembre de 2011

VACÍA

Estoy casi muerta, pero resistiendo. 
En este momento hay un canal abierto por si ese hombre quiere expresarse. Con eso le doy facilidades por si quiere regresar, pero es tan burro, que no creo. Con él no sé qué esperar. 
¿Me ama? Él dice que sí, pero no siento que lo demuestre
¿Me extraña? Al parecer, no.
Me ha dicho innumerables veces que no quiere que piense por él, pero se taimó el 10 de diciembre de 2011 y no ha regresado por ningún medio de los habituales ¿Cómo no voy a pensar cosas? No es una relación cualquiera ya que lo conocí en enero de 2006. He vivido todos estos años con su apoyo y su compañía virtual. Aprendí a quererlo poco a poco, desde el principio, porque noté que era alguien diferente, especial, culto y simpático. Pasaron los días y los meses y fuimos dilatando nuestras conversaciones. Me sentía muy bien a su lado y sentía -como hoy- necesidad de verlo, mejor dicho de leerlo. Lo conocí por fotos y me fui enamorando de él, suave , pero tan intensamente, que hasta hoy no lo puedo apartar de mi mente.
Lo amo, es verdad. Lo  necesito para sentirme feliz, pero él ya no parece querer nada conmigo. Sólo espero en Dios que después de este huracán venga algo bueno. No creo merecer este castigo, ni menos del hombre que amo. Si supiera cuánto lo amo y lo que sería capaz de hacer por él, no me trataría así.