Mi vida no tiene ton ni son. No sé qué espero de ella. Me he quedado paralogizada viendo cómo el rufián de Felipe actuaba ante mi. Se ha plantado con tal naturalidad, como si me hubiera visto todos los días y esta mañana.
Estaba yo maquillándome, cuando sonó mi celular número dos. Se me atravesó una flema en la garganta y soné muy ridícula, pero volví a la carga y escucho que una voz me dice: "Estoy..." Yo no cachaba y para colmo al pollo le daba por cruzarse en mi garganta. Cuando logré coordinar me di cuenta que era él y me puse a chillar y a saltar. Me dio a entender que estaba conectado, que viniera pronto.
Me había puesto loquita, pero me di un frenazo y me dije: "El culiao te ha hecho esperar un mes y medio. Que él espere ahora, lo que tú necesites para ponerte en forma" Y así lo hice. Tardé como media hora y me reclamó que donde estaba y que estaba haciendo que no venía. Le dije: "Sección belleza" y no preguntó más nada.
Enseguida del audio, él me pidió cámara. Me miró un buen rato y decía que no me daba cam porque él andaba desnudo debido al calor, que si me la daba yo me pondría mal al verlo. Nada más lejos de la realidad, porque no estaba interesada en su cuerpo, sino en lo que llevaba o lleva adentro por mi.
Me dijo que de verme se excitaba, que lo tenía hirviendo (cosa que no le creo). Me ofreció todas las penas sexuales del mundo si me agarraba, pero yo no hacía caso ya que intentaba hablar con él otros temas, para mi, de mucha importancia. Por ejemplo, saber porqué no me llamó, que sentía por no verme, que había hecho estos casi dos meses sin mi, pero él no. El quería sexo urgente, que no perdiera el tiempo porque sólo disponía de una hora y algo y yo, me había gastado media hora demorándome.
Como soy tan gansa, y para no perderlo, corrí a complacerlo, pasando frío y desvistiéndome. Fui muy bruta, una imbécil.
Este hombre no me dijo nada de extrañarme tanto, ni de sufrir, ni de necesitarme, nada de nada.
Cuando el sexo acabó yo quise preguntar, pero él dijo que tenía que irse. Le dije cómo se iba a ir sin decirme nada, que había sido tanto tiempo y ni siquiera me había escrito dos palabras, ni llamdo. respondió que no podía, que ella estaba todo el día ahí encima. Le dije si no trabajaba y dijo que sí. Le dije por qué no tomaste el teléfono y llamaste. Dijo, evito hablar, no lo uso, no me gusta. Entonces yo le dije: "Un hombre cuando está enamorado hace lo imposible por una mujer..." y él me dijo así como bajando el tono: "No será tanto..." Y con eso lo dijo todo. No hay más para mi.
Por mis gestos, al parecer vio que había metido las patas a fondo y dijo otras cosas, como que me mandaría unos correos desde su trabajo, que así nos comunicaríamos, que hiciera buen uso, etc, pero ya no las tomé en cuenta, ya no quería escuchar más nada. Él me decepcionó terriblemente, me mató de un golpe.
Ya no es mi amor, él no me ama y nunca me amó. Ahora dudo de todo lo que antes me dijo.
Yo no le perdono que me haya engañado.
Entré y borré todas las dedicatorias de las canciones que le hice y si pudiera, borraba las imágenes suyas. Lo bueno es que no tienen rostro identificable, pero lo malo es que él sí sabe que son de él.
Esto se acabó. Sé que a él le dolerá más que a mi porque sabrá que me dañó demasiado y que no lo merezco. Por otro lado se perderá a una fiel admiradora, un hombro amigo y una leal confidente, la terapeuta del alma y la amante a distancia. La mujer que se deshizo de amor por él durante 4 años y más. Veremos entonces quién perdió más.
Yo puedo rehacer mi vida pronto, aunque no ame, él no podrá hacer otra cosa que quedarse con lo que tiene porque es tan cobarde que aunque sea cierto que lo ignora, no es capaz de terminar con ella.
Yo no lo odio ni le deseo mal, sólo le pido a Dios su Justicia Divina.