Miguel conoció a Gina en una página web, de esas que abundan. Conversaron algunos meses y se enamoraron a distancia, como yo y tantos tantos miles que lo hacen hoy y seguirán haciéndolo.
Yo sabía del futuro encuentro, y muy dentro de mi quería saber si eso tendría un final feliz.
La chica es mucho menor que yo, es guapa y muy amorosa en su trato. Eso era lo que yo sabía.
Bien, Miguel al fin tuvo sus vacaciones. Estuvo la mitad de ellas en casa de sus padres y además preparando los detalles del viaje.
Llegó el 22 de Enero y partió a Bogotá para descansar, conocer y lo más importante: para ver a su nuevo amor, su amor virtual.
No sé cómo sucedió todo, pero en ningún momento se desilusionó. Al contrario, se sorprendió gratamente con la chica, porque además de guapa, era simpática, alegre, entretenida, vivaz y además virtuosa. Supe después que era muy apasionada e intensa. En resumen, nada que lamentar ni reclamar, era la mujer ideal.
Miguel, que es muy guapo, elegante y varonil, también lo pasó fantástico y no quería regresar. Obviamente fueron vacaciones que nunca podrá olvidar.
Llegó a su país y lo esperaba su vida de siempre: su trabajo, sus amigos y las chicas que lo miman y tratan de sacarlo de su anterior desilusión amorosa. Reaparecieron las "amigas con ventaja" y ¡zas! que se olvidó de todo lo vivido y de las ganas de consolidar la relación que tuvo en Colombia!
Por alguna razón del destino yo conocí a esa muchacha de Colombia y comenzamos a chatear. Me encariñé con ella. Poco a poco, con una sorpresa mayúscula me fui enterando que ahora él no la llama ni le escribe y que se ha ido apagando poco a poco como una linterna a pilas.
Yo me pregunto ¿Dónde estuvo lo malo? ¿Cuál fue el error? No creo que acostarse con él porque era eso lo que ambos deseaban!! Él me dice que no sabe, que no llegó a enamorarse, que no quiere consolidar nada, que dos fracasos ha sido suficiente lección, etc, etc.
Gina, que es una gran mujer, a pesar de ser jovencita, está muy decepcionada, triste y enojada. Dice que le echará tierra encima, pero yo...¡Estoy triste y asustada y no tanto por el destino de ella o él, sino por confirmar que esto del internet es una pura huevada, una feria de ilusiones, que lleva a las personas a pensar cosas locas, a tratar de traer a la realidad los sueños y las quimeras, pero eso es imposible en el noventa y ocho por ciento de los casos.
Y yo proyecto, comparo y concluyo que corro el mismo riesgo que Gina, porque si conociera a mi amor, haría exactamente lo mismo que ella: devorármelo y mimarlo.
Mi Rey dice que él es él y que Miguel es Miguel, pero es posible que suceda lo mismo que ocurrió con estos jóvenes. Nosotros somos cincuentones, pero la inmadurez y la costumbre atacan por igual a todas las personas. Por eso estoy abrumada y deprimida.
Creo que este estado no se me pasará, al menos por ahora.
Cierro aquí porque se me han agotado las ganas de escribir y me han llegado las de estirar la trompa y llorar.
Buenas noches para quienes puedan dormir en paz. Son tantas las cosas que suceden por las noches que no nos dejan dormir. Pueden ser los sismos, las deudas, las enfermedades, los problemas, los amores o los desamores, no falta qué , pero sé que no todos duermen.