Mi hombre maravilloso me quita el sueño... Es que me voy en la volada de recordar todo lo que hacemos y decimos; lo que quiero y lo que supongo que quiere; lo que le haría y me haría; lo que haré lo antes posible ...
Y así empiezo a divagar (¡es rico hacerlo!) y las horas se me pasan volando ... y el sueño no llega. Mi mundo interior es tan vasto y tan rico que nadie se aburriría en él. Tengo muchos pensamientos pospuestos, mucho trabajo pendiente, pero que no son urgentes, son todos optativos y postergables ya que en mi mente lo primero es lo primero; y lo primero es ...¡¡Él!!
Yo como buena Virgo, planifico mi día en líneas generales (porque nunca tan obsesiva...) y trato de planificar mi vida, al menos tirar algunas líneas.
En mis sueños me veo con él en mis brazos, arrullándolo cual paloma a su pichón, pero también me veo yo inmersa en su pecho, bajando por su abdomen succionándolo todo, no dejando ni un poco de su piel sin besar o untar con mi saliva.
Huuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy! hablar de esto me hace mal, siento que me enervo, que me excito y no tengo al alcance de mi mano al hombre objeto de mis deseos!!
Mejor me voy a la vida, al futuro, que no imagino sin mi Rey. Yo estaré a su lado, nunca más estará solo frente a una máquina por horas y horas, jugando o buscando amistades tal vez efímeras, de ficción que le den un poco de compañía y comprensión. Para eso estaré yo y no tendrá motivo de queja porque será libre de verdad pero con el nido ocupado por una compañera, amiga, amante, cómplice, novia, esposa, jefe y esclava, por autodesignación.
Ya sabe que le dedicaré la vida, que lo secundaré en todas sus iniciativas y que lo dejaré que haga lo que le plazca porque de ese modo estará más unido a mi que si lo presionara. Nadie me lo ha enseñado pero el sentido común y la intuición me lo dictan y creo que será como yo lo pienso.
Lo he escrito hasta el cansancio: ese hombre es lo más hermoso que ha pasado por mi vida y quiero que se quede en ella para siempre. Lo más probable es que con el tiempo vaya cambiando o le vaya descubriendo varios defectos que hoy no le veo. Es que la vida y la gente dan sorpresas, pero así y todo, yo lo amo y lo acepto hasta el final, es decir, hasta que Dios nos dé vida.
Sé que será un buen hombre, el mejor. Es el hombre que está a mi altura y es el que yo hallo lindo y maravilloso.
He dicho